...siempre te vigila (aunque esté de espaldas)...
....siempre sabe cómo hacerse la inocente...
...incluso la tímida...
...siempre espera pacientemente mientras te muestra su mejor... ¿...sonrisa...?
Lo asombroso es cómo la fotografía consigue acercarme a aquello que precisamente no es lo que más me gusta y que de otro modo no podría abordar. Esa es parte de la magia de la fotografía. :)
¡Feliz lunes!
Qué buena la de cuando se hace la tímida!!
ResponderEliminarJajaja! Y me la imagino: "¡jo, déjame pegarte un mordisquito...aunque sea flojito!", al maromo de turno que luego se vaya a comer. ;)
EliminarMe encanta la vigilancia de espaldas... así no hay quién pueda con ella. Las fotos las hiciste con un teleobjetivo a 50 metros ¿no? ¡Ah, no, si estaba yo delante, te pusiste... cerquita! ;P
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